Martes 2 de Junio de 2026

Esta imagen es producto de una colaboración de varios observatorios, los datos de rayos X del Observatorio de rayos X Chandra, se combinan con datos de radio del Radiotelescopio Sudafricano MeerKAT y con datos infrarrojos del Telescopio Espacial Spitzer. El objetivo para realizar esta imagen es un misterioso objeto cósmico llamado ASKAP J1832-0911, un objeto transitorio de radio de largo periodo, lo que llaman un LPT por sus siglas en inglés.
Se trata de un faro en el espacio, que se enciende durante dos minutos y se apaga durante poco más de 40 minutos, repitiendo este patrón una y otra vez. Estos objetos astronómicos, descubiertos recientemente y cuya naturaleza sigue siendo un misterio, emiten breves pulsos de ondas de radio con intervalos regulares que pueden durar minutos u horas. ASKAP J1832–0911 emite señales de radio y de rayos X de manera sincronizada cada 44 minutos.
Se encuentra en la Vía Láctea a una distancia de unos 15.000 años luz de la Tierra y se localiza en dirección a la Constelación de Scutum, cerca y al suroeste de la brillante estrella alf Sct desde nuestra perspectiva. Las señales de radio se correlacionaron con pulsos de rayos X detectados por el Observatorio de Rayos X Chandra, que casualmente observaba la misma región del cielo.
Los objetos transitorios de radio de largo periodo LPT representan una categoría de objetos astronómicos recientemente identificada. Desde su descubrimiento en 2022, se han detectado apenas una decena de LPT en todo el cielo. Actualmente, no existe una explicación clara sobre qué causa estas señales ni por qué se encienden y apagan en intervalos tan largos, regulares e inusuales. Detectarlas tanto en rayos X como en ondas de radio podría ayudar a los astrónomos a identificar más casos y avanzar en su comprensión.
Este hallazgo también permite acotar las posibles explicaciones sobre qué tipo de objeto podría ser. Dado que los rayos X tienen una energía mucho mayor que las ondas de radio, cualquier teoría debe explicar ambos tipos de emisión, lo que proporciona una pista clave en un enigma aún sin resolver. Podría tratarse de un magnetar envejecido, una estrella de neutrones con un gran campo magnético o una enana blanca supermagnetizada.





