Viernes 17 de Julio de 2026

Un estudio realizado con el Observatorio de rayos X Chandra y el Telescopio Espacial XMM-Newton, descubrió que los brazos espirales de nuestra galaxia, la Vía Láctea, se abren más hacia el exterior de lo que se pensaba hasta ahora. Este descubrimiento se realizó midiendo los ecos de luz de explosiones de rayos gamma distantes. Incluso un pequeño cambio en la distancia a estos brazos tiene un impacto significativo en nuestra comprensión de la estructura de la Vía Láctea. Si bien esta técnica es potente, las explosiones de rayos gamma son poco frecuentes, por lo que puede resultar difícil utilizarlas para medir distancias a otros brazos espirales.
Universo Mágico ha extraído un fotograma del vídeo que puede ver bajo estas líneas, la imagen representa la Vía Láctea como los investigadores creen que es realmente, lo que cambia completamente la concepción de la galaxia. El vídeo muestra los cambios una vez realizado el estudio, mientras que la imagen inferior muestra un gráfico con la nueva medición marcada con líneas discontinuas, sobre la galaxia tal como se pensaba que era hasta ahora. Los brazos espirales exteriores de la Vía Láctea podrían ser más extensos de lo que se creía.





La secuencia del vídeo comienza con una ilustración que muestra la Vía Láctea vista de cara, con las posiciones estimadas de sus brazos espirales basadas en datos obtenidos previamente de diversos telescopios. La segunda ilustración muestra las nuevas posiciones de los dos brazos espirales más alejados del centro de la galaxia, ajustadas a partir de datos de rayos X de Chandra y XMM-Newton. El equipo de investigadores determinó las distancias a estos brazos espirales estudiando los anillos que rodean los estallidos de rayos gamma o GRB, uno de los destellos de luz más brillantes del Universo.
Los GRB se producen cuando estrellas masivas colapsan o estrellas de neutrones se fusionan, y se ubican a distancias enormes, mucho más allá de los límites de nuestra galaxia. La técnica de medición de distancias se basó en el fenómeno de los ecos de luz, donde la luz del GRB rebota en las nubes de polvo que se encuentran entre los brazos espirales. Los diámetros de los anillos en rayos X proporcionan las distancias a la Tierra, siendo los anillos más grandes generados por nubes de polvo más cercanas a nosotros.

Los investigadores utilizaron tres GRB diferentes para determinar las distancias a tres brazos espirales de la Vía Láctea. En orden de distancia creciente al centro galáctico, estos son el brazo externo de Perseo y la parte externa del brazo de Scutum-Centauro. En la dirección de uno de los GRB, descubrieron que tanto el brazo de Perseo como el Scutum-Centauro se encuentran aproximadamente un 10 % más lejos de lo que los astrónomos creían anteriormente.
Si bien esta técnica supone una mejora importante, puede resultar difícil utilizarla para mediciones posteriores, ya que los GRB brillantes que son visibles a través del plano de la galaxia son poco frecuentes. La identificación de la posición de los brazos espirales de la Vía Láctea mediante ecos de luz de rayos X ha permitido a los astrónomos utilizar la geometría, en lugar de suposiciones sobre la rotación de las galaxias, para comprender mejor la estructura de nuestra galaxia.
Fotografía Original
Vídeo Original
Crédito: Rayos X: NASA / CXC / INAF / B. Vaia
Óptico: Pan-STARRS
Procesamiento: NASA / CXC / SAO / N.Wolk y P.Edmonds
Ilustración: NASA / CXC / SAO / M.Weiss
| Nombre | Datos |
| Vía Láctea / Milky Way | NASA |




