Martes 3 de Marzo de 2026

Los astrónomos están desconcertados después de haber tomado estas imágenes con el Telescopio Espacial James Webb, que presentan una nebulosa planetaria que tiene un asombroso parecido a un cráneo transparente, que permite ver el cerebro en su interior. La nebulosa, llamada PN G272.8+01.0 o PMR 1, entre otras designaciones, se localiza en dirección a la Constelación de Vela y está en pleno desarrollo debido a una estrella envejecida que está expulsando sus capas externas al espacio.
Se trata de una nube compuesta de gas y polvo, cuya forma le ha valido para ser bautizada como Nebulosa del Cráneo Expuesto. Esta imagen captura sus excepcionales características en luz infrarroja cercana y media, utilizando dos instrumentos instalados en el ingenio en órbita solar, que realzan la apariencia cerebral de la nebulosa. PN G272.8+01.0 parece tener distintas regiones en fases diferentes de su evolución.
En primera instancia la estrella progenitora eyectó la capa externa, que consiste principalmente en hidrógeno. Más tarde, la estrella volvió a eyectar material compuesto por una mezcla de diferentes gases. La imagen principal tomada por el instrumento NIRCam, muestra datos en el infrarrojo cercano, pero pasando el ratón sobre la imagen aparecen los datos tomados por el instrumento MIRI en el infrarrojo medio.
Los dos instrumentos muestran un carril oscuro que discurre verticalmente a través del centro de la nebulosa, que podría estar relacionado con un estallido o flujo de salida de la estrella central, que generalmente ocurre cuando dos chorros gemelos son expulsados en direcciones opuestas, esto se hace evidente en la parte superior de la nebulosa, donde parece que el gas interno intenta salir hacia afuera.
Aunque aún queda mucho por comprender sobre esta nebulosa, se sabe que es creada por una estrella en su última fase de la evolución. Esto creará finalmente una enana blanca, que suele tener el tamaño de la Tierra pero es miles de veces más masiva. Una cucharadita de su material pesaría más que una camioneta. La enana blanca no produce calor propio, por lo que se enfría gradualmente a lo largo de miles de millones de años.
A pesar de su nombre, las enanas blancas pueden emitir luz visible que va desde el blanco azulado al rojo. Los científicos a veces descubren que las enanas blancas están rodeadas de discos de material polvoriento, escombros e incluso planetas, restos de la fase de gigante roja de la estrella original. En unos 10.000 millones de años, tras su etapa como gigante roja, el Sol se convertirá en una enana blanca. En estas imágenes el norte está 56,6º a la derecha de la vertical.
Fotografía Original 1
Fotografía Original 2
Crédito: NASA / ESA / CSA / STScI
Procesamiento: Joseph DePasquale (STScI)
| Nombre | RA | DEC | Magnitud | Datos |
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PN G272.8+01.0 / PMR 1 / PHR J0928-4936 / IRAS 09269-4923 / WB89 1284 2MASS J09284096-4936466 / Gaia DR3 5313911079687293440 |
09:28:40.9688767139 | -49º 36' 46.649584811'' | H = 13.559 | Simbad |



