Viernes 27 de Febrero de 2026

Esta colorida imagen tomada por el Telescopio Espacial James Webb, presenta la galaxia espiral NGC 5134. Se localiza en dirección a la Constelación de Virgo y se sitúa a una distancia de 65 millones de años luz de la Vía Láctea. Aunque 65 millones de años luz puedan parecer una distancia enorme, la luz que Webb capturó para crear esta imagen nos ha estado llegando desde NGC 5134 desde poco después de la extinción de los dinosaurios. Sin embargo NGC 5134 está bastante cerca en lo que a distancias de galaxias se refiere. Debido a su relativa proximidad, se pueden observar detalles increíbles en sus enrrollados brazos espirales.
Para generar esta imagen, el instrumento de infrarrojo medio MIRI de Webb capta la luz emitida por el polvo cálido que salpica las nubes interestelares de NGC 5134, rastreando grumos y filamentos de gas polvoriento. Parte del polvo está compuesto por moléculas orgánicas complejas llamadas hidrocarburos aromáticos policíclicos, que presentan anillos interconectados de átomos de carbono y permiten a los astrónomos estudiar la química que ocurre en las nubes interestelares. Por otra parte, la cámara de infrarrojo cercano NIRCam, registra longitudes de onda más corta procedente de las estrellas y cúmulos estelares que existen en los brazos espirales.
Finalmente los datos de los dos instrumentos reflejan una galaxia en constante flujo y reflujo. Las nubes de gas que se extienden a lo largo de los brazos espirales de NGC 5134 son lugares de formación estelar, y cada estrella que se forma erosiona el suministro de gas formador de nuevas estrellas en la galaxia. Cuando las estrellas mueren, reciclan parte de ese gas que devuelven a la galaxia. Las estrellas masivas, con una masa de aproximadamente ocho veces superior a la del Sol, lo hacen de forma espectacular, en cataclísmicas explosiones de supernova que dispersan material estelar a distancias de cientos de años luz.
Estrellas como el Sol también devuelven parte de su material, aunque con mayor suavidad; estas estrellas se inflan hasta convertirse en gigantes rojas burbujeantes antes de desprenderse de sus atmósferas y enviarlas al espacio. Ya sea expulsado por explosivas supernovas o por gigantes rojas menos energéticas, este gas puede luego incorporarse a nuevas estrellas. Estudiar la luz infrarroja cercana a galaxias como NGC 5134, los astrónomos pueden aplicar su conocimiento a galaxias demasiado distantes para ser observadas de cerca, como aquellas que están dispersas en el fondo de esta imagen, apenas más que puntos de luz.
Los nuevos datos del Telescopio Espacial James Webb aportan una rica comprensión de los cúmulos estelares individuales y las nubes de formación estelar, que se utilizan para estudiar el ciclo de vida de diminutos granos de polvo, la forma y las propiedades de las nubes de formación estelar, los vínculos entre el gas y el polvo interestelar y el proceso mediante el cual las estrellas recién formadas transforman su entorno. NGC 5134 fue descubierta por el astrónomo William Herschel el 10 de marzo de 1785. En esta imagen el norte está 102,2º a la derecha de la vertical.
Fotografía Original
Imagen Ampliable
Crédito: ESA / Webb / NASA / CSA / A. Leroy
| Nombre | RA | DEC | Magnitud | Datos |
| NGC 5134 / LEDA 46938 / ESO 576-52 / MCG-03-34-073 / AGC 29608 ESO-LV 576-0520 / 6dFGS gJ132518.5-210803 / GSC 06132-00363 SGC 132236-2052.4 / IRAS 13225-2052 / IRAS F13226-2052 / HIPASS J1325-21 NVSS J132518-210809 / PSCz Q13225-2052 / 2MASX J13251856-2108030 Gaia DR2 6196364543599174784 / Gaia DR3 6196364543599174784 |
13:25:18.5250908808 | -21º 08' 03.066281880'' | B = 12.11 | Simbad |




